CONVIVENCIA
Los
cuatro integrantes del grupo pertenecemos a las comunidades de Bogotá, Medellín
y los municipios de Pajarito y Sativanorte en el departamento de Boyacá.
Nuestras
comunidades afrontan diferentes problemas sociales tales como: violencia
intrafamiliar y social, corrupción, inseguridad, consumo de drogas, chismes,
envidias, etc. Problemas que generalmente provienen de la falta de tolerancia y el desconocimiento
total de lo que es el respeto, orden, responsabilidad, entre otros; diciéndolo
de otra manera, la falta de valores.
La situación política en nuestro país está en crisis,
corrupción, fraudes y escándalos llenan las noticias a nivel nacional e
internacional. La falta de oportunidades es una
situación muy compleja que se vive en cada ciudad de nuestro país, esto se
evidencia mucho más en municipios
pequeños como Pajarito y Sativanorte en los que el narcotráfico, la
politiquería y los grupos alzados en armas han generado desplazamiento de su
población.
El
comportamiento de las personas, en general, está determinado, en gran parte,
por la educación recibida. El niño aprende a reflexionar y a convivir,
partiendo de su propia vivencia, construyendo su propio pensamiento y sus
propias metas, por lo tanto los valores ético-morales recibidos en la infancia,
son los que le darán las formas de entender la vida, de construir su historia
personal y colectiva, de reconocer y promover el respeto a la dignidad de todos
los seres y de ayudar a construir una sociedad en donde todos tengan derecho a
expresarse y ser escuchados a pesar de las diferencias.
En
cualquier comunidad, la educación debe
ser entendida como un proceso de formación humana
con sensibilidad y tacto social que
permita a los ciudadanos comprender el
mundo en términos éticos, culturales, económicos y sociales. Si nuestra población se educa bajo principios de
igualdad, tendremos más posibilidades de llegar a vivir algún día en un país en
el que no predomine la violencia.
En nuestro país se ha olvidado que la Educación
incluye: modo de ser, sentir, pensar y actuar. Los jóvenes educados en igualdad
de condiciones, se reafirman a sí mismos
y crean un estado de conciencia que les permite detectar lo que es correcto o
incorrecto, y del mismo modo determinar cómo actuar, ya que no tienen que
crecer en un mundo de diferencias que les crea resentimientos. Fomentando la enseñanza de valores a través
de la educación podemos llegar a tener poblaciones que, sin perder su
identidad, adquieran conocimientos y desarrollen habilidades para aportar a sus
comunidades hacia una verdadera convivencia. La formación en valores lleva a
fortalecer pensadores críticos, jóvenes y niños con mentalidades nuevas y
lógicas que asuman sin temor el riesgo y la complejidad de una sociedad abierta
y globalizada en cualquier lugar del país en que se encuentren.
Una convivencia armónica, concertada y consensuada
significa aprender a vivir en la diferencia, aceptando que cada ser es un
individuo único e irrepetible y que por tanto no se puede esperar que sea o
actúe igual a otro. Convivir significa ser y dejar ser, tolerando
comportamientos y diferencias culturales del otro y respetándolas para que a la
vez las mías sean respetadas. Para que se dé una convivencia armónica es
necesario que todos los agentes se involucren en ello, pues cada individuo
tiene libertad pero ésta llega donde empieza la del otro. Comprender este
principio básico puede hacer una diferencia en la sociedad porque no se puede
esperar que siempre el otro me tolere, o que siempre lo tolere a él, es
primordial un equilibrio donde cada uno pone de su parte para que la
convivencia sea fructífera y más llevadera.
Existen diversos tipos de conflicto: empiezan desde
los conflictos familiares, escolares, laborales y sociales, cada uno conlleva a
problemas de convivencia que afectan la forma como el ser humano se desenvuelve
en el mundo, el primer paso está en mejorar la convivencia familiar pues de
esta base, parten los demás conflictos, así de cómo desde la forma de
afrontarlos en casa, se pueden crear bases sólidas en valores para afrontar los
conflictos externos y mejorar la convivencia de la sociedad en la que se
habita.
En
este sentido se puede decir con Antanas Mockus (2000), que los conflictos se
deben superar a medida que vamos escalando, es decir: “que si hoy nos gritamos,
mañana solo nos miramos mal” y así sucesivamente vamos mejorando hasta lograr
convivir como personas racionales, que solucionan los conflictos mediante el dialogo y actitudes asertivas con
nuestros semejantes. Retomando al mismo autor, se puede concluir que es mejor
darnos la posibilidad de ver cómo es el otro, lo complejo que
es, lo bello que es, lo generoso que es. Es saber descubrir seres hermosos.
Dejar que lo mejor de cada cual aflore. Ayudarnos a que cada cual ponga sobre
la mesa, ponga en acción su mejor lado. Creo ser capaz de poner lo mejor de mí,
pero sobretodo de convocar a la gente para que ponga lo mejor de sí. Es decir
que los seres humanos somos capaces de convivir civilizadamente y no atacarnos
el uno al otro como lobos devoradores, según la frase de Thomas Hobbes “el
hombre es un lobo para el hombre”. Qué triste esto, esperamos no se sigan
repitiendo estos hechos entre los humanos.
Los práctica de los valores humanos es la mejor
forma de tener una convivencia armónica,
consensuada y concertada, y el principal
de ellos es el respeto “Respetar y respetarse implica dejar de lado toda
actitud agresiva sin que por ello se pierda la competitividad, también implica
ser fuerte sin perder la ternura y la comprensión del otro, quien, por ser
diferente, puede ser un complemento o quizá un opositor, pero nunca un enemigo.”[1]
Padres de familia y docentes en este momento estamos llamados a recuperar el
respeto que nos imponían nuestros abuelos y padres y exigírselo a nuestros
hijos y estudiantes. Solo así nuestra sociedad actual podrá nuevamente vivir
armónicamente.
REFERENCIAS
Forjar una cultura
para la convivencia hacia un relato de nación desde la diversidad cultural. Recuperado
de http://datateca.unad.edu.co/contenidos/207014/207014/FORJAR_UNA_CULTURA_PARA_LA_CONVIVENCIA.pdf
Mockus Antanas (2000) Conferencia XIII CONGRESO DE
EDUCADORES DE ADULTOS Cafam. Bogota.
Convivencia y resolución de conflictos. Blog. Ciencias
sociales 2009. Recuperado de http://ciencia-sociales.blogspot.com.co/2009/05/blog-post_06.html
ReplyDeleteSin duda que la educación es lo principal aunque creo que empieza por casa y no solo depende de la educación escolar.
resolucion de conflictos