CONVIVENCIA REGIONAL

CONVIVENCIA EN NUESTRAS COMUNIDADES
Situaciones e inconvenientes que no permiten una convivencia armónica, concertada y consensuada en nuestras comunidades
Bogotá 
Al tratarse de una ciudad con más de 8 millones de habitantes, es muy difícil generalizar, sin embargo, de acuerdo a mi investigación, he encontrado que hay dos factores básicos que no permiten la convivencia armónica en esta ciudad: La actitud de la gente y la ausencia de valores.
1. La actitud
En Bogotá todo el mundo se queja. Se quejan porque llueve, se quejan porque hace sol; se quejan porque no tienen trabajo, se quejan porque “tienen que” trabajar; se quejan porque hay huecos, pero se quejan si cierran la calle para arreglarla; se quejan por el mal servicio de transporte como Transmilenio pero “se meten en los buses” sin pagar, etc. La gente (60% proveniente de otros lugares) se queja, se queja y se queja de lo terrible que es Bogotá… pero no se van.
Día a día Bogotá recibe cientos de inmigrantes, gente que en muchas ocasiones, con ni siquiera un mes de estar en la “gran ciudad”, ya están quejándose acerca del transporte, desorden, inseguridad, etc., en una actitud absolutamente negativa hacia una ciudad que acoge y da oportunidades a todo el que llega.
En Bogotá la gente vive con agitación y angustia. En general, la gente no se ve feliz. Si usted visita la ciudad de Bogotá, le invito a observar los rostros de la gente cuando sale a trabajar en la mañana. Nadie sonríe, todo el mundo, o por lo menos en un alto porcentaje, va con cara de angustia, mal humor o aburrición; la gente “tiene que” no “quiere” ir a trabajar y ese es un sentimiento que se contagia, al punto que si usted dice un “Buenos días” a una señora en la calle, es muy probable que la señora agarre duro su cartera porque piensa que la va a robar.
Creo firmemente, y sin temor a equivocarme, que el principal inconveniente que no permite una convivencia armónica, concertada y consensuada en Bogotá es la “actitud negativa” de su gente, generada en gran parte por su falta de sentimiento de pertenencia.
2. Ausencia de valores
Los valores son los principios o normas que han de determinar la convivencia en comunidad. Los valores le indican a una persona lo que debe o no debe hacer, lo correcto o lo incorrecto frente a un estímulo determinado. Gracias a los valores, la gente puede vivir en comunidad manejando adecuadamente sus acciones individuales y colectivas.
La ausencia de valores en Bogotá ocurre por diferentes factores, pero el principal, es que nadie acepta asumir las responsabilidades, los padres delegan la enseñanza de valores a las instituciones educativas y las instituciones educativas a los padres.
Los padres, a cualquier nivel, viven preocupados por el dinero y las cosas materiales, generalmente no hay tiempo para educar. Si pertenecen a estratos bajos les preocupa conseguir el dinero para poder sobrevivir y si son de estratos medio y alto, les preocupa comprar más cosas, ropa, viajar, etc. dinero, dinero y más dinero. 
Las instituciones educativas, (ni para qué hablar…), divididas en dos grupos: Oficiales y Privadas. 
Las instituciones oficiales, con dirigentes que consideran que educar en valores es darles desayuno y almuerzo a los niños, consiguiendo con esto, que ahora los padres ni siquiera se preocupen por llevar y preparar comida en su casa para compartir algunos momentos con sus hijos. Los niños crecen solos, sin ley ni autoridad. El gobierno invierte millones, la ministra de educación firma decretos, los profesores son evaluados pero el resultado es que el sistema educativo es cada vez peor y los resultados los vemos en las calles bogotanas: Niños pidiendo limosna en las calles, prostitución infantil, zonas como El Bronx llenas de niños y jóvenes envueltos en la droga etc. Y al norte de la ciudad niños en los semáforos rompiendo vidrios y atracando a plena luz del día. Si van al colegio, van a comer y se van, no les gusta el colegio les va mejor en la calle y como no tienen control…
En las instituciones privadas, la educación se ha convertido en el “Gran negocio”, un mecanismo para pasar exámenes y obtener títulos. Con pensiones hasta de 5 millones de pesos mensuales, los padres dejan la responsabilidad de formación de los niños riquillos, al colegio, en el cual, aprenden dos o tres idiomas pero en el que, en lugar de tener un proceso de formación integral fundamentado en valores hacia formar personas capaces de generar cambios sociales, se promueve la ausencia de los mismos fomentando la desigualdad social en la ciudad, esto impide al individuo desarrollarse de manera idónea con una mente consciente orientada hacia el afianzamiento de las relaciones sociales y la vida con los demás.
En conclusión una actitud negativa contagiosa sumada a un mal modelo educativo con la consecuente ausencia de valores en niños que crecen sin amor, padres que “tienen que” trabajar, educadores sin compromiso y el alto nivel de corrupción en sus dirigentes han hecho de Bogotá una ciudad en la que es muy difícil convivir en paz.

Medellín 
En los barrios de Medellín, especialmente en las comunas se evidencian grupos armados al margen de la ley que cobran dineros en las tiendas, los buses y a la comunidad en general bajo cualquier excusa como barrer la calle, el parqueo de carros en la  vía pública. El cobro se hace (como un servicio a las personas) so pena de que algo les pueda suceder a ellos o sus familias. En cambio de estos dineros, los grupos armados se encargan de la ¨seguridad del barrio¨, generando temor y gastos en los gastos de la gente más necesitada que se ve obligada a realizar estos pagos. Internamente lo llamamos la cultura Pablo Escobar que dejó un legado del dinero fácil, donde estas personas se enriquecen a costa del sufrimientos de otros.
Expendio y consumo de drogas ilegales en público; lo que genera malestar en la comunidad por el mal ejemplo para los menores de edad y el ambiente en el barrio puesto que donde hay drogadicción hay también robos y ataques.
La falta de confianza en la fuerza pública a la cual se ve constantemente en lazos de amistad con los grupos armados al margen de la ley, poniendo en entredicho su labor y eficacia. El ciudadano tiende a guardar silencio y tolerar las  situaciones para evitar problemas legales que generalmente no se solucionan a favor del afectado.
Alto volumen de los aparatos de sonido que perturban la tranquilidad de los vecinos.
En este sentido la cultura parrandera del paisa lo lleva a generar situaciones de fiesta que la mayoría de las veces termina en altercados con los vecinos o con los mismos invitados a la fiesta, donde, después de un par de tragos, se pierde el respeto por el otro.
La falta de inteligencia vial genera grandes problemas de convivencia cada vez que la vida se pone en peligro al salir a la calle puesto que los conductores no piensan en el peatón, ni en los demás autos. El común es que se tenga que conducir a la defensiva, esto es, pensando en lo peor y contado siempre con el descuido del otro.
La cantidad de motociclistas y motocicletas está generando problemas de convivencia por la cantidad que hay de éstas en las vía, donde se generan escenarios propicios para accidentes o conflictos entre conductores.
El robo masivo en los lugares con mayor congestión como el centro de Medellín y eventos populares. La persona sale a la calle con temor a que le roben, siempre prestando atención a sus pertenencias y evitando distraerse. Sin embargo el robo va en aumento y algunas veces pone en peligro la vida de las personas.
La falta de tolerancia y sentido común, aquí cabe la frase ¨el sentido común es el menos común de todos los sentidos¨ porque cada quién parece pensar sólo en su bienestar sin importar por encima de quién pasan. Se nota mucho que la gente con menos tolerancia, genera mayores conflictos.
Las congestiones en el sistema masivo de transporte (metro) generan problemas de convivencia cada vez que las personas entran en una lucha por poder llegar a sus lugares de trabajo lo cual genera angustia y problemas laborales. En las horas picos se acumula una gran cantidad de personas en el sistema generando conflictos entre los pasajeros por entrar o salir. También se genera un escenario propicio para el robo.

Sativanorte  Boyacá
 Al observar las problemáticas más sobresalientes de la comunidad de Sativanorte Boyacá, el cual no permite tener una convivencia del todo armónica, se puede decir que es el chisme que como todo pueblo pequeño lo tiene, pues bien éste no es la excepción, los malos entendidos, la falta de dialogo para aclarar las cosas, hace que se vaya agrandando la dificultad hasta el punto de convertirse las familias en enemigas, y a causa de algo tan sencillo algunas familias dejan de hablarse por mucho tiempo. Otra situación negativa que prevalece es la envidia, al ver que el vecino está triunfando en algo, buscan la manera de hacerle mal ambiente para que se desanime.
     En los tiempos de campaña política es bastante difícil la situación, es increíble que los miembros de una misma familia estén divididos, pero al parecer acá es normal. Se presentan situaciones de agresión tanto física como verbal.
     Sativanorte ha pasado por momentos muy difíciles de violencia a causa del narcotráfico, en la actualidad la situación se ha normalizado y estamos viviendo buenos momentos en general, pero han quedado algunos rezagos de odio y dolor por la pérdida de sus seres queridos a manos de personas que aún viven aquí y que siguen manipulando a la gente, la política y otros aspectos de la comunidad, pero son situaciones de las que no podemos hablar mucho, espero que me entiendan y no sé qué soluciones se puedan plantear al respecto; en los lugares con estas problemáticas lo mejor es “aprender a vivir” dicen los mayores, y aprender a vivir… es no meterse en nada, no opinar, no escuchar, no ver y creo que ésta es una de las situaciones que más motiva a los jóvenes a salir de este pueblo.

Pajarito Boyacá
 Influencia de grupos al margen de la ley en la zona: En el transcurso del mes de septiembre le quitaron la vida a un candidato político del vecino municipio de Aguazul y a un campesino de Pajarito. Personas desconocidas los abordaron y les dispararon.
- Quema de un bus y una tractomula en la vía principal Sogamoso- Yopal en cercanías a Pajarito.
- Zozobra, incertidumbre, miedo a las intervenciones de grupos al margen de ley, comentarios de influencia de grupos al margen de la ley en la zona rural del municipio.
- Mal manejo de las emociones por efectos de las campañas políticas, hoy no se hablan los compadres, quitaron el crédito en las tiendas, algunas familias están divididas, escándalos por riñas callejeras, terminación de empleos, demandas, entre otras acciones politiqueras.
- Aparición de pequeños grupos de jóvenes que presuntamente consumen drogas.
- Los antivalores como la envidia, el irrespeto, el chisme, la irresponsabilidad, la deshonestidad, la mentira.
- Delitos como el hurto de ganado principalmente y la calumnia.


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